sábado, 28 de noviembre de 2020

CANDOR HUMANO...



 

Candor humano,

se dice alegremente,

y es lo que falta.

 

No sé si es cierto,

si acaso es el cariño

lo que se extraña.

 

Candor de niños,

que escapan de la escuela

a nuestros ojos.

 

Candor de madres,

que tanto precisamos

hoy los mayores.

 

Candor de manos

de ancianos, temblorosas,

que tanto dicen.

 

Candor de labios,

que tiemblan, con un nombre

y en un suspiro.

 

Candor y fiebre

de algunos corazones

que languidecen.

 

¡Calor, candor!...

En medio de la vida,

os busco yo.

 

¿Por qué me niegas,

oh, Dios, estas caricias

y esta canción?

 

Me arrebataste,

y llevaste contigo,

su corazón.

 

Pero mi madre,

su rostro y su figura,

siguen conmigo.

 

Van a mi lado,

están en mis latidos,

siento su aliento.

 

Vienen conmigo,

(por mucho que no existan),

en mi recuerdo.

 

Y este calor,

candor, que tanto ansío,

sigue latente.

 

No es un recuerdo

ni restos del pasado.

¡Es el amor...!

 

Rafael Sánchez Ortega ©

22/11/20

...


No hay comentarios: